Oratorio de San Felipe Neri (Cádiz)

De un sencillo aspecto exterior, la Iglesia Oratorio de San Felipe Neri es un templo barroco con el escudo de la Orden de los Filipenses sobre su portada. Su interior, de 26,62 metros de largo por 16,70 metros de ancho, es de planta ovalada, con una inmensa bóveda recubierta de tejas y sin bóvedas laterales. La cúpula está formada por tres elipses concéntricas. Completa el conjunto una torre cuadrada de escasa altura y sin remate. Fue construida entre 1.685 y 1.719, según proyecto del alarife Blas Díaz. El terremoto de Lisboa de 1.755 la dejó seriamente dañada, podríamos decir que en la ruina, siendo reconstruida posteriormente por el maestro pedro Afanador, en 1.764.
El retablo mayor no es una obra a tener en cuenta, aunque en el mismo figura el cuadro de la Inmaculada Concepción, de Bartolomé Esteban Murillo. Se conoce esta obra como la última que pintó el artista sevillano. Mide 2,77 de alto por 1,86 de ancho. Críticos coinciden en afirmar que el mismo fue realizado en la última estancia del pintor en Cádiz, así como que cree que Murillo pintó el rostro de su hija Francisca María. Otras versiones apuntas que el cuadro fue encargado por un caballero que, al no quedar satisfecho, se negó a pagar el encargo, siendo entonces Murillo quien lo donara a la Orden Filipense.
También figuran en el mismo las imágenes de San Felipe Neri, San Pedro, San Pablo y las de los Patronos de Cádiz, San Servando y San Germán. Sobre el arco central que da acceso a la capilla mayor, figura la pintura “El Padre Eterno”, del pintor gaditano Clemente de Torres.
El resto del templo está compuesto por seis capillas, que contienen retablos barrocos. Destacar de las mismas el Sagrario, construido en Génova a base de mármoles y jaspes de esa ciudad. Destaca la figura de un crucificado, así como ángeles de forma humana. En el suelo se puede apreciar una gran lápida, que corresponde al enterramiento del Conde de Cinco Torres.
Este templo fue sede de las Cortes Españolas, trasladadas al mismo ante la falta de seguridad de sus miembros frente al acercamiento del ejército francés al Teatro de las Cortes de San Fernando, en febrero de 1.811. El templo, cedido para tal fin por los Padre Filipenses, disponía del sitio suficiente para las sesiones y las dependencias de despachos y secretarías. La primera sesión que las Cortes celebraron en esta Iglesia tuvo lugar el día 24 de febrero de 1811 y en la misma residieron hasta el 14 de septiembre de 1813, fecha en que se trasladaron de nuevo a San Fernando. Durante este tiempo, se llevó a cabo la obra principal de este organismo, que sin duda fue la redacción de la Constitución. El 14 de octubre de 1813 las Cortes abandonan el templo de San Felipe Neri y vuelven a San Fernando. Posteriormente en 1.823 y con motivo de la nueva intervención militar francesa, Gobierno y Cortes huyen para refugiarse de nuevo en este edificio gaditano, celebrándose diversas sesiones ordinarias y extraordinarias.










